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Autor   Antón P. Chejov (1899)



Después de la muerte de Franco y la consiguiente transición de España a la democracia, la ideología de izquierdas tuvo un gran auge que pronto se vio plasmado en su faceta cultural. Entre 1977 y 1979 ciertos movimientos comunitarios tuvieron reflejo en ciertos proyectos, tanto en la música, en el cine y en el teatro. Ana Belén colaboró con todos ellos. El más importante de todos fue el T.E.C. (Teatro Estable Castellano) una escisión o lógica metamorfosis del T.E.M. Formado por una gran cantidad de artistas que de alguna manera tuvieron que ver con el T.E.M. en el que la mayoría de sus componentes también coincidían en la militancia en partidos de izquierdas por esos años. Otra característica común era una fe ciega en el “método” para este tipo de trabajo e incluso una afinidad en concebir la misma estética. Como prueba del “espíritu comunal” del T.E.C., cualquiera de sus 33 miembros fundadores cobraban lo mismo: 1.500 Ptas. diarias, independientemente de la tarea que realizaban, director, actor o técnico coincidían en el sueldo. El T.E.C. se presentó oficialmente en marzo de 1978 y en septiembre debutó con un montaje de Lorca. Como segundo estreno se eligió la obra “Tío Vania” de Chejov y contaba con Ana Belén en el reparto. Los ensayos comenzaron en Abril y duraron hasta el estreno. Primero se trabajaba en la mesa analizando al máximo cada personaje y más tarde se realizaron los ensayos propios de los diálogos y de la obra en sí. El montaje constituyó un éxito unánime y multitudinario, además los espectadores madrileños descubrieron al universal Chejov dramaturgo que rara vez había sido representado en la capital.

El ruso Antón P. Chejov es para muchos el creador del teatro moderno dotando a la acción dramática una estructura nueva capaz de abarcar cualquier situación o manifestación de la vida. En su teatro se refleja la realidad y las contradicciones de la vida social de su país y aunque no la ponga en entredicho, su solo reflejo es una tímida critica. El escritor con una simple sucesión de cuadros cotidianos lograba impresiones generales, a veces de gran sinceridad e intensidad. Sus obras no tienen principio ni fin, el autor centra los acontecimientos y peripecias en unos cuantos personajes que en el transcurrir de la obra siguen un frustrante devenir cíclico e inalterable.

El tema central de la pieza había sido esbozada en su obra anterior “El Espíritu del Bosque”, pero Chejov, no contento con ésta, decidió escribir la definitiva “Tío Vania”.

La obra original fue estrenada en Rusia en el Teatro del Arte en Moscú el 26 de Octubre de 1899 por el mismísimo Stanislawski, el creador del método y el montaje del T.E.C., fue dirigido por uno de sus más fieles discípulos: William Layton. El decorado corrió a cargo de D’Orico, otro gran profesional del escenario, que consiguió un decorado complejo como el drama representado pero resuelto con una gran sencillez funcional que permitió al director jugar con rapidísimas e invisibles transiciones.

El papel encarnado por Ana Belén era el de la soñadora y joven Yelena, esposa de Serebriakov. Ella al igual que los otros protagonistas sueñan con otra vida, radiante y bella pero ninguno es capaz de comprometerse con el camino a seguir. Ante la duda cada uno repite su vacía y rutinaria vida.

Una anécdota sirve para ilustrar la “motivación” que necesitan ciertos actores y que los espectadores somos incapaces de percibir. Durante los ensayos anteriores al estreno, Víctor Manuel fue invitado a los actos de la celebración de la Revolución de Octubre de 1978. En ese viaje le acompañó Ana, visitando Moscú y Leningrado. Durante el final del viaje Ana se dedicó a recoger todas las hojas secas que habían caído de los árboles y guardarlas en su equipaje. Nadie del público podía imaginar que aquellas hojas que alfombraban el escenario que simulaba el patio de una dacha ¡Eran realmente rusas! Hubieran servido igualmente hojas secas cogidas de cualquier parque madrileño pero nuestra actriz las hizo recorrer miles de kilómetros para dar “autenticidad” al ambiente y la obra. El público lo desconocía pero lo que era más importante: los actores no.

La obra se estrenó oficialmente el 28 de Noviembre de 1978 en el Teatro Marquina de Madrid y estuvo en cartel con el reparto original hasta el 18 de Febrero de 1979. La obra se siguió representando pero con ciertos cambios de actores y actrices, siendo Ana Belén una de las que abandonó el montaje. El motivo fue que uno de los espectadores que quedó prendado de la interpretación de Ana, fue el director Mario Camus, que precisamente buscaba protagonistas para “Fortunata y Jacinta” y decidió ofrecerle uno de dichos papeles para la serie de TVE. Ana aceptó y fue realmente cuando Ana Belén se hizo famosa a escala nacional.

Seis meses y medio más tarde, Ana pisó nuevamente tierras aztecas para representar una obra de teatro pues Tío Vania se incluyó con el elenco original en el programa del Festival Internacional de Teatro de Guanajuato en el mes de Mayo de 1979.



El T.E.C. realizó mas montajes, de hecho consiguió sobrevivir hasta mediados de los ochenta, pero su endémica falta de recursos monetarios hizo que al final dicho proyecto naufragara sin remedio por su fracaso económico.

“Usted Vania, es un hombre instruido, inteligente, y debería comprender que el mundo no se hunde por culpa de los bandoleros o de los incendios, sino por culpa del odio, del desamor, de todas esas pequeñas chinchorrerías… Y usted, en vez de rezongar, lo que debía hacer es reconciliar a todos, ponerlos a bien los unos con los otros”.


(Fragmento del papel de Yelena en la obra Tío Vania)



ABC en voz de su reportero habitual, tiene una muy buena opinión sobre el trabajo del TEC. Excelente la labor de Layton que le da veracidad y ritmo, de vida “que exhala” vivencia. Se destaca también los figurines de Narros, que se ha esmerado en estilizar y dar altivez a Ana. La versión del texto de Llovet es muy pulcra y un buen ejemplo de lenguaje teatral aunque se hubiera preferido un retrato más extenso de ciertos personajes. Sobre José Pedro Carrión en su papel, se dice que hace un Vania exasperadamente romántico y sobre el de Ana Belén que encarna una Yelena exasperadamente hierática. Para el crítico todo es buen teatro, levemente preciosista, finamente elaborado y brillante.

PUEBLO también con su cronista de siempre, alaba sin cortapisas el gran éxito que se escenifica en el Teatro Marquina y que viene abalado por el TEC, entidad sólida y en continuo ascenso. Resulta admirable la perfección que consigue Layton, sus actores y el autor del espacio escénico Andrea d’Odorico. Aunque el riesgo era grande, la acción se desenvuelve sin perder nunca el tono que le corresponde y es sobre todo Layton el culpable de que exista el clima idóneo. Se trata de gran teatro y gran estilo de hacer teatro. Todo el reparto está acertado y brillante: José Pedro Carrión, Maruchi Fresno, Enriqueta Carballeira y sobre Ana Belén se dice que está hermosa y excelentemente identificada con su personaje. El estreno del Marquina fue una gran fiesta teatral, un gran acontecimiento de afirmación y esperanza culminando al final con muchos aplausos y bravos durante minutos.

YA titula el relato del estreno con “Cálida Perfección”. Se comenta que pocas veces se tiene ocasión de contemplar un teatro con tan alta calidad como el que se ofrece esta vez. La obra está magistralmente dirigida por Layton e insuperablemente interpretada por el TEC. El espectador se siente gozosamente arrebatado desde el primer momento por el espectáculo. El montaje plasma una atmósfera exacta e intimista del mundo Chejoviano. También contribuye a ello el decorado y el vestuario de Narros. Todo el elenco está perfecto y sobre ella se escribe: “Ana Belén, que no se apea del columpio de su belleza, estuvo firme en una entrega a un mito doméstico como el de su personaje”.
El crítico Manuel Gómez Ortiz da gracias a todos los que han hecho posible este montaje pues se trata de un asombroso espectáculo, lleno de perfecciones. Un nuevo y rotundo éxito del TEC. Una admirable hermandad de texto y montaje.



 

 

Por orden de intervención:

Marina María Paz Molinero
Astrov José María Muñoz
Vania José Pedro Carrión
Serbriakov Carlos Lemos
Téleguin Antonio de Diego
Sonia Enriqueta Carballeira
Yelena Ana Belén
María Maruchi Fresno
Obrero Fernando Sansegundo


 




Adaptación obra Enrique Llovet
Música Mariano Diaz
Diseño Iluminación Francis Maniglia
Realización vestuario Peris Hermanos
Figurines Miguel Narros
Escenografía Andrea D’Orico
Realización decorado Mariano Lopez
Peluquería Salón Latorre
Maquillaje Juan Pedro Hernandez (Estudio 24)
Regidor José Luis Arza
Eléctrico Carlos Moreno
Maquinaria Julio Pedernera
Representante Antxon Olarrea
Flores de Tio Vania La Orquídea
Pieles de Yelena Santiago Bautista
Producción Teatro Estable Castellano
Directora producción María Navarro
Equipo de Dirección Miguel Narros, Arnold Taraborrelli y José Carlos Plaza

DIRECCIÓN WILLIAM LAYTON





 
 


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